En un mundo cada vez más globalizado e interconectado, hablar más de un idioma ha llegado a convertirse en una necesidad y mientras aprenderlo a cualquier edad es posible, las ventajas se multiplican cuando dos lenguas se aprenden desde edades tempranas. Educar hijos bilingües es una situación muy común en familias multiculturales en las que uno o ambos padres provienen de países diferentes al de residencia, como es el caso de muchos colombianos en el exterior. En este artículo hablaremos de los mitos, realidades y ventajas sobre educar hijos bilingües.

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Mito #1: “Educar hijos bilingües puede hacer que tengan retrasos o dificultades al hablar”

Realidad: este es un mito muy antiguo que los expertos ya han descartado. Según Ellen Stubbe Kester, presidente de Bilinguistics, las investigaciones demuestran que el bilingüismo no causa retrasos en el desarrollo del habla ni la adquisición del lenguaje. Algunos niños pueden tardar un poco más en empezar a hablar pero este es un retraso temporal y no es la regla general.

Ventaja: las investigaciones han demostrado que los niños expuestos al aprendizaje de dos lenguas desde temprana edad, se desarrollan como si tuvieran “dos seres monolingües dentro de su cerebro”. El equilibrio y manejo de ambas lenguas genera en los niños bilingües una ventaja de pensamiento sobre los niños monolingües, pues estimula el crecimiento del cerebro, la conexión de las neuronas y estimula el desarrollo lingüístico e intelectual.

Mito #2: “Educar hijos bilingües hará que mezclen ambos idiomas y no aprendan bien ninguno de los dos”

Realidad: Maritere Bellas, autora del libro “Cómo criar niños bilingües”, explica que los niños recién nacidos ya pueden diferenciar varios idiomas, pues su cerebro está diseñado para que los aprendan fácilmente. La experta afirma que algunos niños aprenden muy bien ambos idiomas al mismo tiempo, pero es perfectamente normal que la mayoría de ellos aprenda uno mejor que el otro; éste se denomina “lenguaje dominante” y puede cambiar con el transcurso del tiempo dependiendo de la lengua que el niño utilice más en cada etapa de su vida.

Ventaja: se ha demostrado que las personas bilingües tienen más actividad en las áreas del cerebro relacionadas con la función ejecutiva, esto sugiere que el bilingüismo “no solo influye en el desarrollo del lenguaje, sino también en el desarrollo cognitivo general”, explica la experta Naja Ferjan Ramírez. Esta mayor eficiencia del cerebro se evidencia en la capacidad de los niños bilingües de aprender más fácilmente un tercer y hasta cuarto idioma.

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Mito #3: “Educar hijos en más de un idioma hará que se confundan y tengan problemas de aprendizaje”

Realidad: mezclar idiomas cuando se están aprendiendo es inevitable para personas bilingües de todas las edades y debe verse como algo normal y temporal que desaparece a medida que se adquiere un mayor vocabulario. Al respecto Maritere Bellas explica: “el niño se puede confundir de vez en cuando. Se puede equivocar en la gramática, o puede usar palabras de ambos idiomas en la misma oración. Esto es normal y debe desaparecer poco a poco a medida que desarrolla sus destrezas de lenguaje”.

Ventaja: en un artículo de babycenter, “Ana Abrego, maestra de primer grado en la escuela primaria Hemlock de Fontana, California, apunta que los niños hispanohablantes aprenden muy rápido el inglés al llegar a la escuela y que hay estudios que indican que los niños que dominan dos idiomas obtienen mejores calificaciones y son más creativos a la hora de resolver problemas complejos”.

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Mito #4: “Si han pasado cierta edad, ya no puedes educar hijos bilingües”

Realidad: cuando de aprender un segundo idioma se trata, es verdad que es mucho más fácil comenzar lo más pronto posible, sin embargo, esto no significa que los niños mayores o incluso los adultos no puedan aprender una segunda lengua. La doctora barbara Zurer Pearson, autora del libro “Raising a Bilingual Child”, explica que el periodo óptimo para hacerlo es entre el nacimiento y los 3 años. Entre los 2 y 7 años los niños aún son capaces de desarrollar un segundo sistema de lenguaje paralelamente al primero, por lo cual pueden aprenderlo como si fuera su lengua materna. A partir de la pubertad, después de los 13 años de edad, los idiomas nuevos se almacenan en una zona diferente del cerebro, lo que hace que los niños tengan que utilizar su lengua materna como canal para llegar a la segunda.

Ventaja: los niños bilingües no traducen ni necesitan una lengua para funcionar con la otra, pues éstas se activan de manera independiente e inconscientemente. Sin embargo, un estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Escuela de Psicología de la Universidad de Kent, revela que los beneficios de aprender aprender otro idioma pueden darse incluso en la edad adulta, pues aporta los mismos cambios estructurales de la materia blanca del cerebro, la que aporta una mayor eficiencia en la transmisión de la información o del conocimiento. Como si fuera poco, también existen beneficios para la salud; un estudio de ancianos bilingües realizado por la Universidad de California concluyó que los participantes con mayores niveles de competencia en los dos idiomas tenían una menor probabilidad de padecer Alzheimer.

Mito #5: “Educar hijos bilingües es muy fácil, los niños son como esponjas, lo aprenden todo sin esfuerzo”

Realidad: esta afirmación representa el otro extremo de los mitos alrededor de educar hijos bilingües, y al igual que ellos es totalmente errada. “Hablar dos idiomas es como cualquier otra destreza. Para poder hacerlo bien, el niño necesita mucha práctica, que los padres pueden facilitar. Sin la práctica, puede resultar difícil para el niño entender o hablar su segundo idioma”, dice Maritere Bellas. Para hacerlo los padres necesitan desarrollar una estructura dependiendo del entorno en el que vayan a educar hijos bilingües. Un método popular es el OPOL: “One Person One Language”, en el que uno de los padres le habla al bebé en un idioma y el otro se comunica con él en otro, asegurando que el niño esté expuesto a ambas lenguas de forma equitativa. Los cuentos, canciones, películas y juegos infantiles en ambos idiomas son materiales efectivos, pero al final los elementos clave a la hora de educar hijos bilingües son la constancia y la rutina.

Ventaja: aunque habrá momentos difíciles en el camino del bilingüismo, la recompensa y satisfacción al final del camino son mucho mayores. Superar los obstáculos que puedan presentarse es una forma de cimentar una dinámica familiar basada en la unión, la confianza, la paciencia y el trabajo en equipo. Además, el bilingüismo incrementa la sociabilidad, mantiene las raíces culturales de los niños y permite comunicarse con familiares que no dominan el inglés.

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El impacto laboral y financiero de educar hijos bilingües

De acuerdo con un artículo publicado por Mundo Hispánico, “en 2014, el sitio web CNNMoney nombró al bilingüismo como la destreza laboral más atractiva que pudieran tener los candidatos para un puesto de empleo”. Además, los empleados bilingües pueden ganar hasta 20% más por hora, en comparación con el sueldo estándar de su posición, según Salary.com. Por otro lado, la compañía de software para el aprendizaje de idiomas Rosetta Stone, afirma que las personas bilingües tienen un ingreso anual 10 mil dólares más alto, en promedio, comparado con quienes hablan un solo idioma.

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