Dormir sin ruidos ni sobresaltos; tener tiempo para desayunar leyendo el periódico, o en familia; una terraza para tomar el sol, o un patio con espacio para una huerta casera; ir al trabajo caminando o en bici o, mejor aún, trabajar desde casa en un lugar cómodo y bien iluminado. ¿Alguna vez has soñado con tener más tiempo, más espacio y una vivienda más cómoda? Desde hace algunos años son muchas las personas que fantasean con la idea de dejar el estrés y el ritmo vertiginoso de las grandes urbes para irse a vivir al campo, o a ciudades intermedias, en busca de una mejor calidad de vida. Como postre, este año llegó una pandemia y el confinamiento puso en perspectiva la vida de todos: más de uno se vio improvisando escritorios en balcones y rezando para que el ruido de los vecinos y de su propia familia no interrumpiera mucho su reunión de Zoom. 

(Lee también: ¿Una relación a distancia con las grandes ciudades? Migración a ciudades intermedias por el coronavirus)   

Esta idea está calando mucho en las parejas jóvenes y con niños pequeños, que cada vez se cuestionan más la cantidad de tiempo que pueden dedicarle a sus hijos, la calidad del aire que respiran y de los alimentos que consumen, y el precio de la vida en las capitales. Sin embargo, la discusión no está libre de cuestionamientos prácticos relativos al trabajo y la disponibilidad de servicios médicos y educativos. El teletrabajo y las clases virtuales, tan populares en los últimos tiempos, parecen posibilitar algunos escenarios, entonces, ¿estamos ad portas de un movimiento hacia ciudades intermedias o poblaciones de menor tamaño en Colombia? Todo parece indicar que así será. 

 

 

@Lanuwe y su familia decidieron dejar su apartamento en Bogotá para pasar un año en el campo boyacense, “buscando el tiempo y el espacio del que se habían privado por el corre corre de la vida”. 

(Lee también: ¿Dejar la ciudad para irte a vivir al campo puede hacerte más feliz?)

 

De la ciudad al campo: las motivaciones 

Para Edelmira Pérez, docente del Instituto de Estudios Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana, una gran motivación para migrar de la ciudad al campo es romper el estrés que implican los grandes complejos urbanos: el tiempo, las distancias y la presión. En ciudades como Bogotá, las personas emplean una media de dos horas diarias en desplazarse hacia sus trabajos: esas 10 horas semanales se convierten en 40 horas mensuales, el equivalente a una semana laboral. El tiempo perdido, sumado a los riesgos de convivir con el virus sin guardar la distancia social, son razones de peso para un cambio de vida. Otro gran aliciente son los precios, que en las grandes ciudades se han elevado, dejando por fuera a muchas familias que no ganan lo suficiente o a quienes apenas les alcanza para permitirse comprar o arrendar. 

Aunque el espacio es un gran incentivo, no es la prioridad de muchos al dar el salto de la gran ciudad a las más pequeñas. Diego García, economista de la Universidad de los Andes, opina que no habrá necesariamente una tendencia para buscar viviendas con mayor espacio, pues el tamaño de las familias se ha venido reduciendo y se espera que continúe este fenómeno; lo que sí se está observando es que hay un mayor interés por los espacios compartidos o zonas comunes que pueden ofrecer los conjuntos residenciales. En resumidas cuentas, la gente quiere espacios más grandes por menos dinero, mejores zonas comunes, más tiempo libre, menos estrés y mayor comodidad, sobre todo si a partir de ahora tendrá que pasar más tiempo trabajando o estudiando desde casa. 

(Lee también: Cuál será el futuro de la construcción de vivienda)

 

De la ciudad al campo: los retos  

Décadas de migración desde el campo hacia la ciudad parecen haber hecho mella en la infraestructura del mundo rural colombiano. Aunque en el país existe una buena cobertura en cuanto a la prestación de servicios de energía (96,3%), acueducto (86,4%) y alcantarillado (76,6%), hay dos grandes retos que hay que enfrentar: el acceso a internet (cuya cobertura es solo del 43,3%) y los sistemas de transporte entre los municipios y las grandes ciudades, pues aunque los desplazamientos se vean reducidos, aún serán necesarios. 

Los desarrollos inmobiliarios en la periferia de las capitales han permitido la mejora de vías de comunicación y nuevas rutas de transporte público en algunos lugares, y parece que muchas administraciones se están poniendo las pilas para garantizar la cercanía de servicios básicos indispensables a quienes decidan dejar las grandes urbes. Este año ha planteado nuevos retos para el sector de la construcción en Colombia, y de los desarrolladores y programas de gobierno depende que estos nuevos estilos de vida sostenibles, sean posibles.  

(Video recomendado: Familia campesina decide volverse YouTuber)

 

7 proyectos en ciudades intermedias para los urbanitas aburridos

La crisis del coronavirus nos puso a reflexionar de tal forma, que la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA) publicó un documento llamando a reenfocar la forma como se piensan las ciudades y las viviendas, y a pensar el desarrollo inmobiliario más allá de los grandes centros urbanos, hacia las ciudades intermedias o el campo. Aquí les traemos siete proyectos inmobiliarios en ciudades pequeñas y zonas rurales de nuestra hermosa Colombia. 

 

Cerezo · Mosquera (Cundinamarca)

https://viventa.co/proyectos/cerezo/

 

En Hacienda Alcalá se encuentra el proyecto con más zonas sociales y recreativas de Mosquera. Con muro de escalar, piscinas, zona de mascotas y senderos, es ideal para que los niños aprendan, se diviertan y crezcan en un lugar rodeado de naturaleza. También tendrá locales comerciales, mini bowling y terraza con teppanyaki y BBQ para pasar buenos ratos con amigos y en familia. Desde 218 millones de pesos. 

 

Lunaria · Chía (Cundinamarca)

https://viventa.co/proyectos/lunaria/

 

 

Ubicado en el Municipio de Chía-Cundinamarca sobre la vía Chía-Cota, en una zona de alta valorización y desarrollo cerca del centro comercial Sabana Norte. Lunaria cuenta con salón de niños, gimnasio, salones de entretenimiento, salón social, tres salas premium y un coworking con cuatro salas de juntas y depósito. Desde 130 millones de pesos. 

 

Ámbar · Villeta – Ciudad Cristales (Cundinamarca)

https://viventa.co/proyectos/ambar/

 

 

Zona de hamacas, zona de yoga, jacuzzi, piscinas para adultos y niños, sala de juntas y gimnasio: el fuerte de este conjunto residencial son sus maravillosas zonas comunes. Además, en Ámbar será posible vivir nuevas experiencias cómo acampar con tu familia o disfrutar de un buen asado. Desde 222 millones de pesos. 

 

Arboleda del Campestre Caracolí · Ibagué (Tolima)

https://viventa.co/proyectos/arboleda-del-campestre-caracoli/

 

 

La etapa Caracolí de Arboleda del Campestre se ubica en un entorno silencioso y de alta valorización, a solo dieciocho minutos del centro de la ciudad y a menos de dos kilómetros de la vía Bogotá-Armenia. Dentro de sus zonas comunes habrá gimnasio, piscina, salón múltiple, sala de juegos con terraza, cancha de césped sintético y terraza BBQ cubierta. Desde 133 millones de pesos. 

 

Eucalipto · Rionegro (Antioquia)

https://viventa.co/proyectos/eucalipto/

eucalipto

 

Ubicado en el sector Parque BarroBlanco, el sector con mayor desarrollo, mejor ubicación y mejor oferta de servicios públicos, vías y movilidad del Valle de San Nicolás. Aquí se reúne lo mejor de la naturaleza con el desarrollo de la ciudad; ideal para vivir, invertir y descansar. Además de sus excelentes zonas verdes y áreas comunes, este proyecto ofrece diferentes kits de acabados para que elijas el que mejor represente tu gusto y estilo de vida. Desde 361 millones de pesos. 

 

Terrah · Sabaneta (Antioquia)

https://viventa.co/proyectos/terrah/

 

terrah

 

Ubicado en San José, un sector tranquilo, reservado y muy natural, Terrah está cerca de todo lo que necesitas para tu bienestar y comodidad: instituciones educativas, centros de salud y comercio. El proyecto se concibe con gran conciencia por el cuidado y preservación del medio ambiente y está conformado por tres torres en unidad cerrada, con portería y vigilancia 24/7, parqueaderos privados, para visitantes y con carga eléctrica, y un doble shut de basura para reciclar. Todos los apartamentos tienen balcón. Desde 288 millones de pesos. 

 

Puerto Armónica · Soledad (Atlántico)

https://viventa.co/proyectos/ciudad-del-puerto-puerto-armonica/

 

 

Puerto Armónica es la más reciente etapa de apartamentos en Ciudad del Puerto, el lugar cercano a centros comerciales y la futura autopista El Platanal. El proyecto cuenta con diversas zonas verdes, módulos multijuegos para niños, gimnasio, salón social, kiosko infantil, cancha múltiple y un centro deportivo para vivir con más seguridad y salud. Desde 84 millones 500 mil pesos, con plazos hasta de 21 meses para pagar la cuota inicial. 

Artículos recomendados: 

Más razones para invertir en Colombia: Gobierno anuncia 200,000 nuevos subsidios para comprar vivienda

Arriendo en tiempos de Covid-19: lo que puedes y no puedes hacer en tu contrato de arrendamiento

Comentarios