Así como todos los 25 de diciembre esperamos religiosamente la película de Dago García, cada año nos encontramos frente a la misma escena fatídica de fin de mes: el alboroto festivo, los regalos y la pachanga navideña acaban de golpe el 31 de diciembre cuando el reloj marca las doce, dando inicio a un nuevo año. De repente nos despertamos el 1 de enero frente a una cuesta; para una minoría -los precavidos- es una rampa en bajada, y para la gran mayoría -los incautos- es una ladera en subida. Los grados de la pendiente y la dificultad para subirla dependen en gran medida de la necesidad del mes anterior y la falta de tino a la hora de elaborar un presupuesto, sumados a la situación del país de residencia y, en el caso de los migrantes, del país de origen

(Lee también: Los colombianos migrantes, claves en el progreso del país)

La famosa ‘cuesta de enero’ se define como el conjunto de subidas de precios, tarifas y tasas que se da a principio de año en los productos y servicios -transporte, impuestos, facturas, alimentos, etc…-, añadido a las deudas y gastos desmesurados de las fiestas decembrinas. El término también engloba el estrés que produce la vuelta a la rutina después de la temporada de vacaciones. En resumen: la cuesta de enero es pasar de golpe de los excesos de diciembre a las limitaciones de enero, un trastazo que afecta no solo el bolsillo sino también la salud física y mental. Para ayudar a que la subida sea más llevadera, recopilamos una serie de consejos de expertos en diversos ámbitos. 

 

Consejo #1: evaluar la salud financiera 

Para afrontar una situación primero debemos evaluarla: ¿estás al día con las deudas?, ¿excediste el presupuesto de fin de año?, ¿tuviste gastos imprevistos?, ¿tienes un colchón de dinero para estos casos, o puedes echar mano de algunos ahorros? Una vez establezcas si la balanza financiera está en equilibrio, déficit o superávit, conviene hacer una lista de las deudas que tendrás que pagar a lo largo del año -créditos, tarjeta de crédito o préstamos personales-, y dividir los ingresos esperados en los próximos meses considerando cada una de ellas y el plazo en que deben pagarse. 

De esta forma tendrás un primer presupuesto para saber cuánto debes guardar y qué porcentaje te queda libre para gastos y ahorros. Si la situación no pinta bien y los ingresos no parecen suficientes para cubrir las deudas, es momento de visitar a tu asesor financiero para valorar las posibilidades de refinanciar créditos, o hablar con tus prestamistas para pedir extensiones. 

 

Consejo #2: elaborar un presupuesto personal 

Un buen presupuesto personal es la clave para mantener unas finanzas personales sanas y alcanzar las metas, sueños y proyectos personales en otros ámbitos como el estudio, el emprendimiento, los viajes y la inversión. Además de los métodos tradicionales como el papel y lápiz y las hojas de cálculo, hoy la tecnología nos ofrece herramientas para monitorear nuestros ingresos y gastos al conectar las cuentas bancarias y ofrecer informes y análisis de lo que gastamos por categorías, de esta forma nos será mucho más fácil decidir de dónde podemos recortar gastos: eliminar gastos hormiga, cambiar de supermercado o de empresa de telecomunicaciones son algunas ideas. 

(Lee también: Las 5 mejores apps de control de gastos personales)

 

Consejo #3: austeridad en la época de rebajas 

Las rebajas de principio de año pueden ser una buena oportunidad para ahorrar en ropa, electrodomésticos y otros bienes de consumo, pero también pueden convertirse en una época de despilfarro para animarnos después de las fiestas o aumentar las deudas que ya tenemos. Enero es bien conocido por ser el mes de las ofertas, así que si estás pensando en aprovecharlas -después de hacer tu evaluación financiera y constatar que tienes el dinero suficiente- la recomendación es que te hagas varias preguntas antes de comprar: ¿lo necesito y quiero de verdad?, ¿voy a usarlo durante un largo periodo de tiempo?, ¿puedo prescindir de este elemento o postergar su compra?, ¿puedo comprarlo de segunda mano, ahorrarme unos pesos/dólares/euros/libras y de paso ayudar al planeta? 

(Lee también: Qué cosas comprar de segunda mano y qué comprar nuevo)

 

Consejo #4: adquirir o retomar buenos hábitos 

Después de los excesos y el cansancio de las fiestas el cuerpo nos pide un poco de cuidado; si las tenías, es hora de retomar tus rutinas saludables, y si no, ¿qué mejor momento para empezar a trabajar en esas resoluciones de fin de año como hacer más ejercicio o comer mejor? Al reducir o eliminar las salidas, el consumo de alcohol, las cenas copiosas y elaboradas y las visitas a restaurantes, también estarás cuidando de tu billetera. Los expertos coinciden en recomendar las comidas caseras con elementos de temporada y, preferiblemente, de proximidad, que además de ser más baratos reducen la huella de carbono de tus comidas. 

A la hora de ejercitarse enero es un mes paradójico: es el momento del año en que los gimnasios registran más nuevos miembros, pero las estadísticas muestran que a los 90 días un 60% de ellos cancelará su suscripción. Si hacer más ejercicio y ponerte en forma están en la lista de tus resoluciones, los expertos recomiendan apuntarte al gimnasio en febrero y utilizar el primer mes del año para hacer una transición gradual de la rutina de las fiestas, empezar a comer mejor y a hacer ejercicio con caminatas o paseos en bicicleta. Si tu presupuesto del año está apretado, ¡no te preocupes! Ejercitarte es una de las actividades que puedes hacer gratis: correr, nadar en piscinas públicas, montar en bicicleta, caminar en vez de conducir o iniciar una rutina de ejercicios utilizando los muchos canales fitness de YouTube, son algunas ideas para ponerte en forma. 

(Lee también: Recetas económicas para soportar la cuesta de enero)

 

Consejo #5: cuidar la salud emocional

Tan importante como la física o la financiera, es la salud emocional. En ocasiones, la vuelta a la rutina, al trabajo, el regreso de un viaje -especialmente para los migrantes que pasaron las fiestas en sus países de origen- y hasta el clima invernal del hemisferio norte pueden afectarnos emocionalmente e intensificar ese sentimiento de “bajón” que suele acompañar la cuesta de enero. Para contrarrestarlo puedes anticiparte a los días tristes y planear salidas de bajo costo: una ida a cine en una función de tarifa baja o una cita con alguien especial para ver una película en casa y comer crispetas, programar una comida con amigos y jugar juegos de mesa, dar paseos por la ciudad si el tiempo lo permite -parques, museos, exposiciones…- y revisar las agendas de ocio gratuito o muy barato. Si el ánimo es más introspectivo, comenzar un curso online o ponerse al día con la lectura también son buenas ideas. 

(Lee también: El síndrome de Ulises, la enfermedad del inmigrante)

El inicio de este mes puede determinar el curso del año, así que es el momento, tanto para incautos como para previsores, de ponerse las pilas para subir esa cuesta, o aprovechar la ventaja y empezar el 2020 ‘sobre ruedas. ¡Feliz año para todos! 

 

Lee también:

‘¡Este año sí!’ Cómo escribir propósitos de Año Nuevo

¡Bienvenido 2020! Así viene este nuevo año

¡Año nuevo, casa nueva! 5 proyectos inmobiliarios en Colombia para estrenar vivienda en 2020

Comentarios