Cuando de finanzas personales se trata, la planeación debe ser siempre la regla, nunca la excepción. El momento para planear no es durante una crisis, es antes de esta, para poder prevenirla, mitigarla y llevar una vida económicamente tranquila.
Según expertos en economía, para consumir inteligentemente debemos procurar mantener los diferentes usos que le damos al dinero que ganamos dentro de unos porcentajes recomendados, buscando cubrir tres aspectos básicos: gastos, imprevistos y futuro. Mirémoslos más detenidamente.
Gastos: son todos aquellos consumos que no generan ninguna ganancia futura, incluyendo las necesidades básicas, como comida, vivienda, ropa, educación y transporte y otros consumos como entretenimiento y diversión.
Los gastos varían dependiendo de factores como la edad o composición familiar y son a los que destinamos la mayor parte de nuestros ingresos, pero, en general, debemos procurar mantenerlos entre el 40% y el 60%.
Imprevistos: la mejor manera de prevenir una crisis es manteniendo un ahorro, el cual debería corresponder al 20% de los ingresos mensuales. Desafortunadamente, según Andrés Villegas Cardona, Asesor Comercial de Bancolombia, en Colombia el ahorro normalmente no supera el 10%.
Futuro: El 20% restante debería destinarse bien sea a más ahorro o inversiones que nos garanticen ganancias a futuro, como, por ejemplo, acciones o bienes raíces. Este es un aspecto que debería estar siempre incluido en el presupuesto familiar, sin embargo, pocos lo hacen.
Manejar de manera inteligente estos tres aspectos es clave para el buen rendimiento del dinero. Andrés Villegas afirma que “muchas personas, por ejemplo, cuando gastan más de lo que ganan buscan cómo recortar gastos, pero lo más inteligente es encontrar la manera de ganar más, con opciones como la inversión”.
Tres consejos para el consumo inteligente:
1. Evitar el uso de tarjetas de crédito: aquellas personas que tienen ahorros y usan la tarjeta de crédito están incurriendo en un gasto innecesario, pues las ganancias que reciben por sus ahorros son hasta del 3%, mientras que los intereses a pagar por el uso de la tarjeta son del 30%. Lo más acertado en estos casos es pagar de inmediato o usar la tarjeta a una sola cuota, de esta manera se apalanca un mes sin pagar intereses.
2. No es recomendable tener más de dos tarjetas de crédito: con pocas tarjetas se incentiva el consumo responsable, al evitar compras compulsivas. Pero además, la información de estas se consolida en el sistema de información financiera y contar con un cupo de endeudamiento muy alto hace más difícil la aprobación de créditos, por tener una exposición mayor al riesgo.
3. Planificar las deudas: procurar prever y calcular que las cuotas de créditos y préstamos no incrementen mucho el porcentaje del ingreso destinado a gastos y a toda costa evitar los agiotistas; en caso de no poder acceder a un crédito bancario, es mejor buscar otras alternativas de financiación como los bancos de microfinanzas.
La relación con el dinero no tiene por qué ser complicada. Si se hace un uso racional, adecuado y planeado de los ingresos, el dinero más que un factor de estrés, puede convertirse en un aliado, esto depende de ti y tu consumo inteligente.  Si eres un colombiano que vive en el exterior, compañías como Viventa te pueden ayudar a invertir, ahorrar y planear tu retiro.